PROCESO A LA CULTURA

Hay quienes opinan que cuando Duchamp colgó un recipiente de cristal y lo llamó “Aire de París”, creó uno de los mayores malentendidos de la historia del arte. A partir de ahí todos los eruditos del momento consideraron que el arte conceptual había nacido y se expresaba a partir de esta obra. ¿Ocurrirá algo similar con el concepto “cultura”? Ocio, entretenimiento y los  frecuentes circuitos festivos programados por autorías municipales, autonómicas etc. ¿pertenecen en verdad al ámbito cultural? La polémica está servida. Estudiosos, intelectuales y  pensadores se han puesto en pie de guerra ante lo que ya se denomina como “el empobrecimiento de la cultura”. El último ha sido Vargas Llosa con su reciente libro La civilización del espectáculo. Dice el escritor: “mi intención es incitar a reflexionar sobre los peligros de que el entretenimiento se convierta en la columna vertebral  de la sociedad. Y que el desplome de la cultura signifique, definitivamente, el triunfo de una confusión  y la caída de valores éticos y estéticos sobre los que no existe un canon que con anterioridad la cultura ya había establecido”. Y sigue: “Estamos siendo víctima de los peores engaños. Por poner un ejemplo, el de las artes plásticas”. Son muchos los testimonios autorizados que proclaman la CULTURA como un ente agonizante que está siendo reemplazada por el “consumismo cultural”, llámese inversión del ocio o acciones de simple entretenimiento. La manipulación de la política  cultural y el monopolio que de ella hace la clase política está causando un deterioro considerable. Y un grave atentado a la inteligencia. En su polémico Canon, Harold Bloom denuncia todo tipo de “ideologías espurias y pretendidamente progresistas que contaminan peligrosamente la cultura actual y su autonomía”. A este movimiento, el escritor -y también profesor de Humanidades en la Universidad de Yale- lo denomina “Escuela del  Resentimiento “. Un prestigioso director de teatro español manifestaba recientemente que “quizá  tenga que transcurrir algún tiempo antes de que nos demos cuenta de los errores tan garrafales que están cometiendo los “adalides” que gestionan la cultura en España. Echo en falta una crítica seria y responsable por parte de los artistas y creadores. Observo en ell@s desaliento y cansancio, además de cierta resignación y falta de acción”. La disidencia, insumisión y rebeldía fueron las mejores armas de los poetas en otros tiempos. Nadie como ellos, en su doble lenguaje, para -como decía Neruda- “afilar los cuchillos,/acudan a mis venas y a mi boca/ las palabras en lucha”. ¿Por qué ahora se callan los poetas? 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: