LA TARDE QUE FUIMOS AL CAFÉ MANUELA. Mementos (4)

LA TARDE QUE FUIMOS AL CAFÉ MANUELA                                                         

Los ochenta son nuestros era una obra teatral de Ana Diosdado que triunfaba en las carteleras  madrileñas en la década de los 80. Dicho título era fiel reflejo de lo que se vivía entonces. La “movida madrileña” fue un movimiento contracultural que germinaba con fuerza en los primeros años de la Transición. Pero en aquel Madrid de “los 80” seguían existiendo -igual que siempre- las tertulias literarias, preferentemente en los cafés. Y es aquí cuando alertamos de nuestra devoción por estos  establecimientos con “pedigrí. Cafés que aún conservan entre sus paredes las huellas de míticas presencias y eruditas conversaciones. Por eso antes de hacer las maletas y emprender un nuevo viaje, nos agenciamos la información precisa a su posterior conocimiento. Es cierto que las leyendas se convierten en realidad muchas veces. Cómo también es verdad que en los viejos cafés se escribieron muchas páginas de la historia pasada y reciente. En otro momento escribiremos sobre ellos indicando su localización, nombres y la nómina de algunos personajes que los frecuentaron. Pero esto queda para otra ocasión. Hoy vamos a detenernos en un café más cercano y reciente en el tiempo. Se trata del madrileño “Café Manuela” que vela sus armas en la calle Vicente Ferrer 29, barrio de Malasaña. Dicho café tuvo gran protagonismo en la década de los 80. Por el escenario del Manuela desfilaron músicos, escritores, pintores y cientos de creadores pertenecientes a las más diversas disciplinas artísticas, además de filmarse en él decenas de películas y spots publicitarios. El barrio de Malasaña representa hoy un museo donde se puede visualizar la gran efervescencia de “la Nueva Ola Madrileña”. Era el lugar de moda. Pero allí también se celebraba una tertulia de la cual me habían hablado con entusiasmo. La dirigía el pensador, filólogo, poeta, dramaturgo y librepensador, Agustín García Calvo, todo un personaje del cual ya había leído alguno de sus libros. Una tarde de octubre -año 83- nos acercamos hasta el mediático café. Aquel día -creo recordar que era miércoles- se celebraba la singular tertulia. Y llegó García Calvo -con su inseparable “foulard” al cuello- rodeado de varios con-tertulios, entre ellos el  compositor y cantante Chicho Sánchez Ferlosio -hermano del gran escritor, Rafael- y la poeta Isabel García Escudero. De aquella tertulia guardamos  un especial recuerdo. Por lo que dio de sí y por todo lo en ella tratado. El brillante orador disertó aquella tarde sobre la Democracia española de la que aseguró era “un modelo ya superado” y que en España “el Estado y el Capital estaban  más unidos que nunca”, con lo cual era frente a ellos contra los que había que luchar. En otro momento, y respondiendo a un espectador, confesó sin cortarse un pelo, que “el nuevo Dios y la nueva Religión habían sido sustituídos -y lo serían cada vez más en el futuro- por el dios Dinero”. García Calvo siempre fue un visionario. Aún conservo en un cuaderno estas y otras palabras pronunciadas por él aquella tarde. Y una frase que nos dedicó a vuela pluma: “Tu muerte es lo único que será tuyo. Tu no saber es toda tu esperanza”.   

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: